Santiago de Chile, 18 de junio de 2008
Dr. Miguel Kottow
Coordinador de Bioética
Facultad de Ciencias de la Salud
Universidad Diego Portales
Presente
Estimado Dr. Kottow,
Nosotros, la Coordinadora Universitaria de la Diversidad Sexual,
deseamos informarle de una situación que es de su interés.
Le prevenimos que la psicóloga Marcela Ferrer, quien
expondrá en la IX Jornada Nacional de Bioética
y que intenta incorporarse a la Sociedad Chilena de Bioética,
ha demostrado serias faltas a la ética y al correcto
desempeño de su profesión.
Con fecha de 12 de mayo, en un foro organizado por la Pastoral
de la carrera de Derecho en la Pontificia Universidad Católica,
la señora Ferrer realizó una negativa charla acerca
de la homosexualidad y, sorprendentemente, explicó cómo
esta podía ser curada. En sus argumentos, la profesional
pasó por alto las conclusiones de la Organización
Mundial de la Salud (OMS, 1992), la Asociación de Psiquiatría
de Estados Unidos (1973) y de la Asociación de Psicología
Americana (1975) respecto a que la homosexualidad no es una
enfermedad y que, por tanto, no puede ser curable.
Consideramos sumamente grave el comportamiento público
de esta mujer y el modo en que desacredita los avances en el
campo de la investigación de la Psicología.
Pero es más grave aún, que escudándose
en el desempeño de una profesión legítima,
la Sra. Ferrer se dedique abiertamente a la discriminación
de todos quienes tienen una identidad sexual no heterosexual.
Ese tipo de posiciones, aparentemente científicas, están
fundamentadas en prejuicios heteronormativos, que afirman que
la heterosexualidad es una sexualidad que debe ser privilegiada
en nuestra cultura, por sobre otras expresiones posibles.
En un momento en que las sociedades del mundo avanzan hacia
una comprensión desprejuiciada de la sexualidad humana,
en la que las diversas orientaciones sexuales comienzan a ser
valoradas de manera igualitaria, como expresiones legítimas
de los seres humanos plenos, este tipo de posiciones implican
un enorme retroceso y una falta grave.
Es importante el cuidado científico en este tipo de
cuestiones, puesto que como han señalado importantes
pensadores, como Michel Foucault, las instituciones de saber
producen efectos de poder concretos. En el caso de la mencionada
psicóloga, su discurso “científico”
refuerza la discriminación histórica que sufren
miles de lesbianas, gays y bisexuales, acercándose claramente
a lo que el Derecho moderno ha definido como un “discurso
del odio”.
En su posición de organizador de la IX Jornada Nacional
de Bioética, solicitamos a ud. que se condene la actitud
abiertamente discriminadora que realiza la Psicóloga
Marcela Ferrer abusando de su título profesional, que
no sea aceptada su solicitud de ingreso a la Sociedad Chilena
de Bioética y que sea sometida al debido proceso que
contemple la Sociedad Chilena de Bioética para las faltas
en que incurran los profesionales de la Salud.
También esperamos que en futuros espacios organizados
por ustedes, en los que se discuta acerca de sexualidades diversas,
sean incluidas y consideradas las posiciones progresistas. Nuestra
organización está dispuesta a colaborar en estas
instancias.
Se despide atentamente,
Eloísa Sánchez
Presidenta de la Coordinadora Universitaria por la Diversidad
Sexual (CUDS)
www.cuds.cl
cuds@cuds.cl