Advertencia: si crees que hay semejanzas con la realidad no es coincidencia...¡es estupidez!

Versión 2.0: ¡corregida por polémica!
Por Felipe Rivas

Debido al gran HUECO dejado por la reciente fuga de cerebros de la CUDS, y como una forma de paliar la enorme pérdida que significó las publicitadas renuncias, conocidas a través de varios medios LGBT nacionales, nuestra organización decidió efectuar una fuerte y agresiva campaña de incorporación de nuevos integrantes, con miras a lo que será la CUDS 2008.

La campaña dio sus frutos y llegaron miles de solicitudes de todas partes del mundo que saturaron los servidores de cuds.cl. Un jurado compuesto por connotadas personalidades del ámbito de la cultura, el arte y la política, estudiaron cada una de las 14.683 solicitudes de incorporación. De entre todas ellas, se escogieron a 20 semifinalistas que debieron sortear arriesgadas pruebas de destreza, resistencia y capacidad corporal, junto con un cuestionario básico de cultura S/M y un test sicológico.

De los sobrevivientes, el jurado eligió a tres personas, que obtuvieron las más altas puntuaciones en cada una de las pruebas. La ceremonia de incorporación se realizó en una zona apartada de la capital y ya existe un video no autorizado que circula en la red. A continuación, les presentamos a lxs nuevxs miembrxs de la CUDS:

Shoshana Winter: Nacida en Etiopía, esta transexual lesbiana (transbiana), judía, negra, analfabeta, comunista, minusválida e indigente, fue exiliada de su país en 1992, radicándose en España, donde ejerció la prostitución por 14 años. En ese país, intentó ser parte del elenco del filme “Acción Mutante” de Alex de la Iglesia, pero no fue aceptada, debido a su “condición sexual”. El caso, se encuentra actualmente a la espera de su resolución en la Corte Interamericana de DDHH.

Llegó a Chile a fines de 2006, como polisón de barco, escondida en un conteiner de jamón serrano, alimento que le sirvió para sobrevivir la travesía y para superar una severa desnutrición que padecía desde niña.

A pesar de su analfabetismo, ingresó a estudiar pedagogía en la USACH este año. Vive del comercio sexual y de una beca universitaria. En un principio, fue acogida por el Hogar Universitario, pero tras un confuso incidente fue expulsada de ahí. Actualmente duerme por las noches en el CECSO (Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales) de la U de Chile, gracias a que obtuvo la llave del centro, en el mercado negro de la universidad.

En Septiembre de 2007, participó en la Marcha del Orgullo, oportunidad en que se hizo conocida. Al ver a la distancia el “poto gigante” de la CUDS quedó “encantada”. Según sus propias palabras, “el poto fue lo que me motivó a ser parte de la CUDS”.

Aunque no logró llenar correctamente las casillas de respuestas -por lo que obtuvo cero puntos en los controles escritos-, el jurado determinó que su presencia en la CUDS podría ser de gran ayuda para justificar solicitudes de financiamiento de Proyectos. Para todos en la CUDS es claro que Shoshana se prefigura como una de las cartas fuertes para las próximas elecciones de Presidente de nuestra colectividad.

María Pía de Los Ángeles Eguiguren Arrigorriaga: Hija de una familia Opus Dei, desde niña admiró a Santa Teresa de los Andes y soñó con ser como ella. Por eso, a los 16 años ingresó al convento de las Carmelitas Descalzas, en busca de la santidad. Al igual que la Santa, María Pía martirizó su cuerpo con el fin de liberar su alma de las vicisitudes de la carne. Aunque desde niña sus padres le habían enseñado a usar el conocido cilicio, las rodilleras con clavos y algunos látigos pequeños, María de los Ángeles sentía que esos instrumentos no la liberaban lo suficiente de las tentaciones de la carne.

En el convento, buscó la celda más insalubre, húmeda y oscura, siguiendo al pie de la letra las enseñanzas de Teresita. Al igual que Santa Teresa, se encargó de presagiar su muerte ante sus familiares. Si Teresa se demoró tres meses en lograr morir de una septicemia aguda e infección generalizada, ella también lo lograría y haría todo lo posible por batir el récord impuesto por la Santa. Sin embargo, su primer inconveniente fue el agua potable. En los tiempos de Santa Teresa, el convento no contaba con alcantarillado ni red de agua, por lo que para ella había sido más fácil. Pero hoy el convento tenía nuevas normas, y el baño y el uso de jabón eran obligatorios.

María logró obtener el permiso de la madre superiora de no bañarse ni usar jabón.

No contenta con eso, María Pía se las arreglaba para escabullirse diariamente a los baños mientras las hermanas rezaban el Ángelus. De los inodoros obtenía excrementos y orina que guardaba celosamente en frascos para luego esconderlos en su hábito. En la soledad de su celda, podía cumplir sus objetivos de acercarse más a las enseñanzas del Cristo Sufriente.

Al igual que Santa Teresa, comió excrementos e insectos que encontraba en su celda. Se empapaba de los líquidos infestos y dormía desnuda sobre el piso helado del Convento. Se azotaba cada vez con más convicción espiritual, y untaba sus llagas con moscas y excrementos, pero nada. Su salud no empeoraba.

Decepcionada y con una fuerte crisis de fe, se retiró del convento, pero siguió experimentando formas nuevas de liberación espiritual. Estuvo un año internada en el psiquiátrico, pero fue expulsada por intento de violación y por acusaciones de torturas reiteradas contra sus compañeros. Fue al salir del sanatorio cuando conoció al empresario Spiniak y encontró la luz. Se hizo su amiga más íntima, enseñándole todo lo que había aprendido en el convento. Se encargaba de organizar sus fiestas privadas. Nada quedaba al azar: los látigos, los dildos, los clavos y los cuchillos, las amarras, las cadenas, los cables eléctricos, los sopletes, todo debía estar en su lugar. Los jóvenes lúmpen que recogía para Spiniak en la Plaza de Armas la llamaban “La Sargento Mojón”, por su severidad y su afición a los cócteles de caca, los que ofrecía insistentemente a sus invitados.

Luego del destape público del caso en que se vio involucrado su amigo, María huyó de Santiago y se refugió en el convento de Purulón, novena región. Allí fue acogida con gran afecto por las hermanas, y se mantuvo interna por seis meses. Al volver a Santiago fue absuelta de todo cargo. Se rumorea que su familia movió sus influencias, pues contaban con “Santos en la Corte”.

Hoy, estudia teología en la Pontificia Universidad Católica, tiene promedio 6,9 y es una reconocida adicta al “bondage”. En la fotografía que adjuntó en su currículum, la podemos ver al inicio de una sesión de esta importante rama del S/M. Su mayor motivación para ingresar a la CUDS es que esta organización sea para ella “una experiencia religiosa”. Fue designada para coordinar el Área de acciones de la CUDS.


Igor Von Traves: Biólogo y Fisiólogo homosexual alemán. Nació en 1877. A los 20 años, participó en la fundación del Comité Científico Humanitario -la primera organización homosexual en el mundo-, convencido que la homosexualidad era una orientación “natural” más de la especie humana. Sus estudios pioneros en endocrinología lo llevaron a descubrir las aptitudes de las hormonas sexuales para detener el envejecimiento. Desde los 25 años, se inyecta diariamente material gonadal (ovarios y testículos) de cobayo y de mono capuchino respectivamente.

Como se puede apreciar en la fotografía, este tratamiento le ha posibilitado prolongar su vida y mantener una edad anatómica estable. Sin embargo, su cuerpo ha manifestado diversos efectos secundarios que van desde debilitamiento de la pared rectal, hipertrofia de caracteres sexuales secundarios femeninos (desarrollo de mamas y afeminamiento del aparato de Golgi, a nivel celular), dispareunia, fimosis, fetichismo transvestista, frotteurismo, junto con una extraña patología que implica el desarrollo de cientos de micro-clítoris en la cavidad interna del estómago, específicamente en la zona del Antro. El trastorno en cuestión está siendo analizado para su inclusión en el DSMV y ha sido uno de los responsables del desarrollo de una obesidad mórbida, “producto de los reiterados orgasmos que provoca la entrada del bolo alimenticio en la cavidad estomacal”, según explicita el diagnóstico médico.

Durante la Segunda Guerra Mundial, se salvó de la persecución nazi a los homosexuales debido a que estableció una relación sentimental con Hitler y a que apoyó las pioneras investigaciones científicas del Régimen llevadas a cabo en los judíos de los campos de concentración. Con el triunfo de los aliados, tuvo que esconder su pasado nazi, por lo que se radicó en Nueva York, haciéndose pasar por sobreviviente del Holocausto. Dos décadas más tarde, lideraría la Revuelta de Stonewall, que dio lugar al comienzo del Movimiento Gay moderno.

En 1973, llegó a Chile atraído por un miembro del MAPU que conoció en un bar sadomasoquista y de quien fue amante hasta 1973. En abril de 1973, organizó la Primera Manifestación Homosexual de nuestro país, en la Plaza de Armas. Sin embargo, se sintió muy desilusionado ante la homofobia del gobierno popular, que rechazó las incipientes demandas de los homosexuales locales. Sus intentos de consolidar un referente político de los homosexuales en Chile se vio truncado por el Golpe Militar del 73. En 1984 intentó ingresar a “Ayuquelén”, considerada la primera organización de minorías sexuales de Chile, pero no fue aceptado, por ser hombre gay y no lesbiana. Ese hecho marcaría el resto de su vida. Los años siguientes los abocaría al estudio de las teorías postestructuralistas y posmodernas, la cibernética, la teoría del caos y el Feng Shui, intentando aplicarlas a monstruosos experimentos de ingeniería genética, con el fin de crear un gen que elimine el lesbianismo de la faz de la tierra. También por esos años, desarrolló una afición por el cine Gore y en general por todo el cine triple X donde las mujeres fuesen representadas como víctimas de las más atroces violaciones.

Conoció a la CUDS a través de un afiche de prevención de SIDA que mostraba a dos hombres gays estudiantes teniendo sexo en el baño, pegado en un muro de la Católica, y quedó fascinado por la evidente invisibilización de las lesbianas que demostraban nuestras campañas. Sin embargo no se atrevió a acercarse a nuestra organización “por miedo a ser recha-sado”. Cuando supo de las renuncias de integrantes y del llamado a incorporación de nuevos miembros al colectivo, se armó de valor y envió su carta. “Nunca pensé que me iban a aceptar”, señaló.