Debido al gran HUECO dejado por la reciente fuga de cerebros
de la CUDS, y como una forma de paliar la enorme pérdida
que significó las publicitadas renuncias, conocidas a
través de varios medios LGBT nacionales, nuestra organización
decidió efectuar una fuerte y agresiva campaña
de incorporación de nuevos integrantes, con miras a lo
que será la CUDS 2008.
La campaña dio sus frutos y llegaron miles de solicitudes
de todas partes del mundo que saturaron los servidores de cuds.cl.
Un jurado compuesto por connotadas personalidades del ámbito
de la cultura, el arte y la política, estudiaron cada
una de las 14.683 solicitudes de incorporación. De entre
todas ellas, se escogieron a 20 semifinalistas que debieron
sortear arriesgadas pruebas de destreza, resistencia y capacidad
corporal, junto con un cuestionario básico de cultura
S/M y un test sicológico.
De los sobrevivientes, el jurado eligió a tres personas,
que obtuvieron las más altas puntuaciones en cada una
de las pruebas. La ceremonia de incorporación se realizó
en una zona apartada de la capital y ya existe un video no autorizado
que circula en la red. A continuación, les presentamos
a lxs nuevxs miembrxs de la CUDS:

Shoshana Winter:
Nacida en Etiopía, esta transexual lesbiana (transbiana),
judía, negra, analfabeta, comunista, minusválida
e indigente, fue exiliada de su país en 1992, radicándose
en España, donde ejerció la prostitución
por 14 años. En ese país, intentó ser parte
del elenco del filme “Acción Mutante” de
Alex de la Iglesia, pero no fue aceptada, debido a su “condición
sexual”. El caso, se encuentra actualmente a la espera
de su resolución en la Corte Interamericana de DDHH.
Llegó a Chile a fines de 2006, como polisón de
barco, escondida en un conteiner de jamón serrano, alimento
que le sirvió para sobrevivir la travesía y para
superar una severa desnutrición que padecía desde
niña.
A pesar de su analfabetismo, ingresó a estudiar pedagogía
en la USACH este año. Vive del comercio sexual y de una
beca universitaria. En un principio, fue acogida por el Hogar
Universitario, pero tras un confuso incidente fue expulsada
de ahí. Actualmente duerme por las noches en el CECSO
(Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales) de la U de Chile,
gracias a que obtuvo la llave del centro, en el mercado negro
de la universidad.
En Septiembre de 2007, participó en la Marcha del Orgullo,
oportunidad en que se hizo conocida. Al ver a la distancia el
“poto gigante” de la CUDS quedó “encantada”.
Según sus propias palabras, “el poto fue lo que
me motivó a ser parte de la CUDS”.
Aunque no logró llenar correctamente las casillas de
respuestas -por lo que obtuvo cero puntos en los controles escritos-,
el jurado determinó que su presencia en la CUDS podría
ser de gran ayuda para justificar solicitudes de financiamiento
de Proyectos. Para todos en la CUDS es claro que Shoshana se
prefigura como una de las cartas fuertes para las próximas
elecciones de Presidente de nuestra colectividad.

María Pía de Los Ángeles
Eguiguren Arrigorriaga: Hija de una familia
Opus Dei, desde niña admiró a Santa Teresa de
los Andes y soñó con ser como ella. Por eso, a
los 16 años ingresó al convento de las Carmelitas
Descalzas, en busca de la santidad. Al igual que la Santa, María
Pía martirizó su cuerpo con el fin de liberar
su alma de las vicisitudes de la carne. Aunque desde niña
sus padres le habían enseñado a usar el conocido
cilicio, las rodilleras con clavos y algunos látigos
pequeños, María de los Ángeles sentía
que esos instrumentos no la liberaban lo suficiente de las tentaciones
de la carne.
En el convento, buscó la celda más insalubre,
húmeda y oscura, siguiendo al pie de la letra las enseñanzas
de Teresita. Al igual que Santa Teresa, se encargó de
presagiar su muerte ante sus familiares. Si Teresa se demoró
tres meses en lograr morir de una septicemia aguda e infección
generalizada, ella también lo lograría y haría
todo lo posible por batir el récord impuesto por la Santa.
Sin embargo, su primer inconveniente fue el agua potable. En
los tiempos de Santa Teresa, el convento no contaba con alcantarillado
ni red de agua, por lo que para ella había sido más
fácil. Pero hoy el convento tenía nuevas normas,
y el baño y el uso de jabón eran obligatorios.
María logró obtener el permiso de la madre superiora
de no bañarse ni usar jabón.
No contenta con eso, María Pía se las arreglaba
para escabullirse diariamente a los baños mientras las
hermanas rezaban el Ángelus. De los inodoros obtenía
excrementos y orina que guardaba celosamente en frascos para
luego esconderlos en su hábito. En la soledad de su celda,
podía cumplir sus objetivos de acercarse más a
las enseñanzas del Cristo Sufriente.
Al igual que Santa Teresa, comió excrementos e insectos
que encontraba en su celda. Se empapaba de los líquidos
infestos y dormía desnuda sobre el piso helado del Convento.
Se azotaba cada vez con más convicción espiritual,
y untaba sus llagas con moscas y excrementos, pero nada. Su
salud no empeoraba.
Decepcionada y con una fuerte crisis de fe, se retiró
del convento, pero siguió experimentando formas nuevas
de liberación espiritual. Estuvo un año internada
en el psiquiátrico, pero fue expulsada por intento de
violación y por acusaciones de torturas reiteradas contra
sus compañeros. Fue al salir del sanatorio cuando conoció
al empresario Spiniak y encontró la luz. Se hizo su amiga
más íntima, enseñándole todo lo
que había aprendido en el convento. Se encargaba de organizar
sus fiestas privadas. Nada quedaba al azar: los látigos,
los dildos, los clavos y los cuchillos, las amarras, las cadenas,
los cables eléctricos, los sopletes, todo debía
estar en su lugar. Los jóvenes lúmpen que recogía
para Spiniak en la Plaza de Armas la llamaban “La Sargento
Mojón”, por su severidad y su afición a
los cócteles de caca, los que ofrecía insistentemente
a sus invitados.
Luego del destape público del caso en que se vio involucrado
su amigo, María huyó de Santiago y se refugió
en el convento de Purulón, novena región. Allí
fue acogida con gran afecto por las hermanas, y se mantuvo interna
por seis meses. Al volver a Santiago fue absuelta de todo cargo.
Se rumorea que su familia movió sus influencias, pues
contaban con “Santos en la Corte”.
Hoy, estudia teología en la Pontificia Universidad Católica,
tiene promedio 6,9 y es una reconocida adicta al “bondage”.
En la fotografía que adjuntó en su currículum,
la podemos ver al inicio de una sesión de esta importante
rama del S/M. Su mayor motivación para ingresar a la
CUDS es que esta organización sea para ella “una
experiencia religiosa”. Fue designada para coordinar el
Área de acciones de la CUDS.

Igor Von Traves: Biólogo
y Fisiólogo homosexual alemán. Nació en
1877. A los 20 años, participó en la fundación
del Comité Científico Humanitario -la primera
organización homosexual en el mundo-, convencido que
la homosexualidad era una orientación “natural”
más de la especie humana. Sus estudios pioneros en endocrinología
lo llevaron a descubrir las aptitudes de las hormonas sexuales
para detener el envejecimiento. Desde los 25 años, se
inyecta diariamente material gonadal (ovarios y testículos)
de cobayo y de mono capuchino respectivamente.
Como se puede apreciar en la fotografía, este tratamiento
le ha posibilitado prolongar su vida y mantener una edad anatómica
estable. Sin embargo, su cuerpo ha manifestado diversos efectos
secundarios que van desde debilitamiento de la pared rectal,
hipertrofia de caracteres sexuales secundarios femeninos (desarrollo
de mamas y afeminamiento del aparato de Golgi, a nivel celular),
dispareunia, fimosis, fetichismo transvestista, frotteurismo,
junto con una extraña patología que implica el
desarrollo de cientos de micro-clítoris en la cavidad
interna del estómago, específicamente en la zona
del Antro. El trastorno en cuestión está siendo
analizado para su inclusión en el DSMV y ha sido uno
de los responsables del desarrollo de una obesidad mórbida,
“producto de los reiterados orgasmos que provoca la entrada
del bolo alimenticio en la cavidad estomacal”, según
explicita el diagnóstico médico.
Durante la Segunda Guerra Mundial, se salvó de la persecución
nazi a los homosexuales debido a que estableció una relación
sentimental con Hitler y a que apoyó las pioneras investigaciones
científicas del Régimen llevadas a cabo en los
judíos de los campos de concentración. Con el
triunfo de los aliados, tuvo que esconder su pasado nazi, por
lo que se radicó en Nueva York, haciéndose pasar
por sobreviviente del Holocausto. Dos décadas más
tarde, lideraría la Revuelta de Stonewall, que dio lugar
al comienzo del Movimiento Gay moderno.
En 1973, llegó a Chile atraído por un miembro
del MAPU que conoció en un bar sadomasoquista y de quien
fue amante hasta 1973. En abril de 1973, organizó la
Primera Manifestación Homosexual de nuestro país,
en la Plaza de Armas. Sin embargo, se sintió muy desilusionado
ante la homofobia del gobierno popular, que rechazó las
incipientes demandas de los homosexuales locales. Sus intentos
de consolidar un referente político de los homosexuales
en Chile se vio truncado por el Golpe Militar del 73. En 1984
intentó ingresar a “Ayuquelén”, considerada
la primera organización de minorías sexuales de
Chile, pero no fue aceptado, por ser hombre gay y no lesbiana.
Ese hecho marcaría el resto de su vida. Los años
siguientes los abocaría al estudio de las teorías
postestructuralistas y posmodernas, la cibernética, la
teoría del caos y el Feng Shui, intentando aplicarlas
a monstruosos experimentos de ingeniería genética,
con el fin de crear un gen que elimine el lesbianismo de la
faz de la tierra. También por esos años, desarrolló
una afición por el cine Gore y en general por todo el
cine triple X donde las mujeres fuesen representadas como víctimas
de las más atroces violaciones.
Conoció a la CUDS a través de un afiche de prevención
de SIDA que mostraba a dos hombres gays estudiantes teniendo
sexo en el baño, pegado en un muro de la Católica,
y quedó fascinado por la evidente invisibilización
de las lesbianas que demostraban nuestras campañas. Sin
embargo no se atrevió a acercarse a nuestra organización
“por miedo a ser recha-sado”. Cuando supo de las
renuncias de integrantes y del llamado a incorporación
de nuevos miembros al colectivo, se armó de valor y envió
su carta. “Nunca pensé que me iban a aceptar”,
señaló.